Lejos del vapor y la grasa
La cocina es el único espacio donde la ubicación es una decisión técnica: no cuelgues nada sobre la estufa ni junto al fregadero. La pared del desayunador o el muro frente a la barra son los lugares que sí funcionan, y ahí un cuadro cambia el cuarto por completo.
Formatos chicos, en serie
Las paredes libres de una cocina suelen ser angostas y estar rotas por alacenas y contactos. Dos o tres piezas chicas en línea rinden mucho mejor que una grande que no encuentra dónde caber, y se pueden reacomodar cuando cambies algo de lugar.
Comida, botánica o color plano
Los temas que funcionan aquí son los que acompañan sin pedir contemplación: frutas, botánica, café, o abstractos de color plano. Es un espacio de paso y de luz fuerte — las obras muy oscuras se pierden y las muy detalladas nadie las mira de cerca.